En el desempeño de mi actividad profesional presto servicios de asesoramiento a diversos centros escolares principalmente en materia de protección de datos personales, lo que a veces lleva a que termines encargándote de otras cuestiones que no son propias de la privacidad porque el cliente se fía de tu criterio por un lado y, por otra parte, porque tampoco está para contratar a una persona distinta para cada asunto que va surgiendo.

Tema peliagudo en un centro escolar es el de los acosos y abusos, en el que, si bien por lo general te encuentras con protocolos en relación con acosos/abusos entre personal o entre alumnos, suele brillar por su ausencia la regulación de procedimientos relacionados con delitos de carácter sexual cometidos por parte del personal del centro contra los alumnos y sus familiares. Y cuando hablo de personal del centro no me estoy refiriendo solo al profesorado, sino que tenemos que tener en cuenta que con los alumnos se relacionan, además otros colectivos, como son el personal de administración y servicios del colegio; monitores de actividades de tiempo libre, escuelas deportivas del centro o actividades extra escolares; personas bajo dependencia jurídica de terceros que presten servicios para el colegio (personal de cocina, servicio de enfermería externalizado…); miembros de la orden religiosa en su caso a la que puede pertenecer el colegio….

¿Asesora usted a un centro escolar y no sabe por dónde tirar a la hora de establecer un protocolo de este tipo?

¿Es usted Director de un centro escolar y no tienen aún establecidos procedimientos para combatir este tipo de situaciones?

¿Tiene usted responsabilidades relacionadas con centros escolares en una Administración pública y quiere establecer unos criterios únicos para todos los centros?

Para intentar ayudarles en su tarea pongo a disposición de cualquier persona interesada el modelo por mí desarrollado, que se puede descargar desde este enlace.

Cualquier comentario o sugerencia será bienvenido.

Imagen: el logo de Privacidad Lógica, blog del que formo parte. Puestos a ilustrar esta entrada con la imagen de una casilla de check in, barremos para casa.